Sus heridas sanaban lentamente, uno de sus brazos estaba quebrado en tres partes, uno de sus pulmones había colapsado por lo que respirar era difícil y doloroso , hace algunos días habían sepultado a Javier y ella no había podido ir, fue muy duro, el jamás volvería, cada vez que la puerta se abría, esperaba verlo entrar, con su sonrisa perfecta y cálida y decirle que esperaba verla sana pronto, que su vestido de novia no era para ser llevado con ese yeso en el brazo, que había encontrado un departamento ideal, con ventanas que daban a un parque, con piscina en la azotea un parque para que sus hijos pudieran jugar… pero eso nunca ocurriría, no podía hacer mas que llorar, se sentía abandonada, habían proyectado una vida juntos, incluso el fruto del fuerte amor que se tenían había estado en su interior hasta hace tan poco, puso su mano sobre el lugar que alguna vez tuvo una vida, ¡Siquiera se había enterado! era un ser tan pequeño el que había abandonado el mundo ese día, pero era su pequeño, una parte de ella y de el…su corazón se agito y la maquinas comenzaron a sonar, ella nunca fue saludable, su corazón tenia una malformación que nunca pudo ser operada, no podía agitarse ni correr sin que fuera peligroso… la enfermera puso la medicación y el sueño la invadió otra vez.
Al despertar Alejandra estaba a su lado, la hermana menor de Javier se había convertido en una de sus amigas más cercanas, estaba leyendo en ese momento.
-Lo siento mucho. Y otra vez no pudo aguantar las lágrimas.
-Fue un accidente, esas cosas pasan, lo malo es que les ocurren a personas que muchas veces no lo merecen, mi hermano dejo este mundo feliz ¿Lo sabias?, cuando llego la ambulancia, estaba abrazándote, siempre dijo que si iba a morir quería que estuvieses a su lado, los paramédicos dicen que solo cuando supo que estabas estable sus signos comenzaron a fallar…el se fue sabiendo que estabas bien, que estabas viva, tu lo conocías tan bien como yo, sabes que su fe le permitió morir tranquilo consigo mismo, la muerte no de daba miedo, sabia que reencarnaría cerca de ti en su próxima vida, no estés triste por el.
Alejandra podía hablaba lentamente pero de la misma forma que su hermano, ambos lograban que las penas de las personas se fueran muy lejos, sus ojos se secaron al poco tiempo de estar ella cerca.
-¿Y tus padres?
-Mi madre esta muy afectada aun, mi padre parece que ya lo supero por completo, nunca tuvo un real vinculo con Javier, eran como amigos y no como padre e hijo, no te sientas mal por ellos, te están agradecidos por cambiar tanto a mi hermano. Decía todo esto mientras cepillaba con cuidado su cabello, lo lavaría mas tarde, tenia suciedad y sangre en el.
-¿Crees que tarde mucho en salir de aquí?
-Si tu ánimo no mejora si, las personas deprimidas se recuperan más lentamente.
- Íbamos a tener un hijo... Alejandra dejo a un lado el cepillo.
-Lo sabia, cuando te vi hace no mucho lo supe- rio un poco- siempre adivine esas cosas, no les dije nada para que fuera una alegría mas grande, ahora se que obre bien, te hubiese causado un mayor sufrimiento…ahora ¿Que tal si te muevo?
****
Su madre y hermanas se sorprendieron de verlo llegar, el solo fue a la primera sesión del juicio y pensaron que ya no lo verían mas, pero allí estaba, con su porte elegante, una faz tranquila, lucia mucho mejor que hace tres semanas cuando lo visitaron, incluso les saludo con una sonrisa.
-Mi hijo ha regresado. Su madre lo abrazo, a las afueras de la corte, las fans se formaban, todas con pancartas de apoyo y en silencio, un silencio tan inusual que asusto a Changmin.
Dentro del tribunal el silencio era similar, se sentó junto a Jaejoong, el había estado presente en cada parte de ese proceso, apretó su mano y le sonrió.
-Llegue a pensar que no te vería jamás por aquí.
-Pero ya ves.
En silencio entro esa mujer, se veía tan disminuida, no era la persona que el recordaba, caminaba lentamente tras su abogado, cuando se dio cuenta de su presencia se quedo paralizada, abrió su boca en sorpresa.
El sonido del martillo sello el fallo, la mujer oculto su expresión tras sus blancas manos, las personas tras ellas celebraban, Jaejong abrazaba a Changmin por los hombros, sonriendo, se sentía feliz de que las cosas hubiesen resultado tan bien, el moreno sonreía, en su interior sentía que las cosas volvían a ser como antes a pesar de la tormenta que había recién pasado, sus hermanitas y su madre lloraban, esa mujer debía de pedir disculpas publicas y pagar una fuerte suma a modo de compensación, pero eso no le importaba, quería escucharla pedirle perdón, que admitiera su culpa, aun recordaba sus palabras entre llantos, negando todo lo que el decía, mintió hasta el ultimo segundo, actuó su fachada de novia perfecta hasta que cerro la puerta tras el ese día que se suponía debía ser el mas feliz de su vida.
Al salir del tribunal, las fans saltaban felices, gritándole amenas palabras de apoyo, la mano de Jaejoong tomando la suya fuertemente, sus hermanas y madre cerraban la fila, era un poco extraño ver caer esos papelitos de colores caer, se sentía como un novio dejando la iglesia, las chicas aplaudían y reían fuerte, casi al llegar a su auto se detuvo y mirándolas a cada una les agradecía su apoyo.
-Ustedes siempre serán mis novias, las quiero mucho. Acababa de hacer algo que jamás pensó, nunca había dedicado palabras tan amorosas a sus fans, sonrió cálidamente y se metió al auto dejando atrás los gritos excitados de las chicas.
****
Un cansado suspiro se elevo cuando apago la cámara fotográfica, la noche estaba empezando a cubrir esa ciudad.
-Es como si nunca dejara de crecer.
Apoyo su cabeza en la lapida de mármol oscuro, estaba allí desde el mediodía, capturando las luces que se reflejaban en los edificios lejanos, era tan calmo estar allí, solo se escuchaban los pájaros y los pasos de alguien que de cuando en vez pasaba por las cercanías, casi tres meses habían pasado desde ese día, y una semana desde que pasaba días completos en el cementerio, reflexionando, tenia mucho en que pensar, recordaba los días en que se habían conocido “tus planes no contemplan a alguien mas…” recordaba que el había dicho, sus planes siempre habían sido viajar por el mundo, visitar cuanto país pudiese y quizás quedar se en el que mas le acomodara, pero cuando lo conoció sintió la necesidad de quedarse junto a el, de no irse jamás solo para permanecer a su lado.
-Que me queda ahora… El cuidador se acerco a ella para indicarle que debía abandonar el recinto.
Había tenido una larga charla con Alejandra, una de esas que la dejaban sin dormir por dos días “tienes que seguir, el siempre te lo pidió…no querrás insultar su memoria” el sol entraba lentamente por su ventana, esa pálida luz que siempre la hizo sentir mas frio que nada, nunca le gusto recibir el amanecer sola, su pequeño apartamento ahora era todo cajas que esperaban el irse a un lugar mas grande, sobre una de ellas un viejo cuaderno fue el centro de su atención por largos minutos, los pensamientos pasaban por su mente a una velocidad que no experimentaba desde años atrás. Salto de a cama y después de una ducha y elegir la ropa apropiada llamo al numero que estaba en la primera pagina del cuaderno.
-Buenos días… ¿Aun dan clases de coreano?.
Se sentía un poco fuera de lugar, tomando el examen de admisión otra vez, muchas chicas jóvenes están a su alrededor, podía reconocer la motivación que cada una tenia, ella también había sido así, apretó su lápiz con mas fuerza, esta vez no era por entender lo que esos lindos cantantes decían en sus canciones y entrevistas, esta vez era por cumplir un sueño que surgió al avanzar su carrera universitaria y que se vio un poco relegado al estar con Javier, termino el examen y salió, tenia que llegar a la embajada de Corea de Sur rápidamente, tenia muchas cosas que preparar antes de irse.
Sus visitas a la tumba de su amado se redujeron hasta llegar a solo una vez por mes, las clases, tramites y su trabajo habían vuelto a su vida, las personas que la amaban le recordaban constantemente el tiempo que había tardado en retomar su vida, cuatro meses sin verla preocupo a sus amigos, las noticias de las que no se había enterado por estar desconectada del mundo por tanto tiempo hacían que cada día estuviera lleno de cosas nuevas, pronto se vio comprando pequeña ropita para una de sus compañeras de trabajo que lucia orgullosa su barriga de siete meses, en su familia nuevos bebes llegaron también, así que se veía inundada de vida en menos de lo que pensaba
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Era media tarde cuando entro al taller de Hanul, quería mostrarle una canción que estaba componiendo para cuando el bebe naciera, ella estaba parada frente a un lienzo, quieta, con el pincel en el aire, estaba todo tan callado.
-Hanul… ¿Estas bien?
-Changmin… llama a Junsu y dile que me llevas al hospital. SU voz temblaba, noto su falda mojada y su corazón se acelero, la guio dentro de su auto, tomo lo necesario y salieron rumbo al hospital.
-Hyung… Minho esta a punto de nacer.
Cortaron el teléfono de inmediato, al llegar al recinto Junsu ya estaba allí, con la cara crispada de nervios y las pupilas dilatadas, Yoochun lo sostenía por el brazo para que no se lanzara sobre ellos al entrar. Pudo ver como se la llevaban y Junsu entraba con ella, los nervios se apoderaron de el, Jaejoong golpeaba sus manos entre si a su lado, Yunho caminaba de un lado a otro y Yoochun comía snacks con velocidad abismante.
-¿Quieres que te acompañe a fumar afuera? Ofreció Changmin a Chun.
-Si, estaba esperando por que alguien me lo dijera.
Habían pasado casi dos horas cuando la cortina de la ventanilla frente a ellos se abrió, dejando ver a un lloroso y sonriente Junsu con un bultito azul en los brazos, todos se quedaron embobados viéndolos, la madre de Junsu lloraba mientras su hermano la consolaba y sonreía, podrían ver al bebe al siguiente día, camino a casa revisaron las fotos que habían tomado del orgulloso papá Junsu.
-Que feliz se ve -Comento Yunho- Me hace desear tener un hijo también.
Jaejoong palmeo el hombro de su amigo y sonrió.
Jaejoong palmeo el hombro de su amigo y sonrió.
-Tú serás el siguiente que se case, los hijos ya vendrán con el tiempo. Changmin lo miro con el ceño fruncido en pregunta, el líder soltó una risita avergonzada.
-Hoy iba a proponerle matrimonio a Jihae cuando Yoochun me llamo diciéndome que Hanul estaba en el hospital a punto de tener al bebe, así que decidí posponerlo para la siguiente semana. Changmin movió la cabeza asintiendo.
-Íbamos a decírtelo pero… Comenzó Yoochun, pero el menor interrumpió.
-Lo se, son muy considerados. Sonrió y el resto le copio, se preguntaba cuantas veces había sonreído ese día, ya comenzaba a sentir sus mejillas entumidas.
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